En la segunda entrada de nuestro Blog, os propongo una actividad muy interesante. Como he visto que hoy os ha encantado hacer de periodistas, vamos a seguir trabajando en ello y vamos a investigar un poquito más. Os invito a que busquéis en diferentes lugares (libros, enciclopedias, internet, etc.) alguna leyenda sobre la ciudad de Sevilla. Hay muchísimas, seguro que podéis escribir una cada un@ de vosotr@s. Se trata de que escribáis el título de la leyenda y un resumen de ella en el mismo lugar donde escribimos los comentarios, y para que no se repitan, tendréis que estar pendientes de las que publican vuestr@s compañer@s, ¿vale? No olvidéis decir quiénes sois al final del comentario. Lo podéis hacer en los ratitos de clase o bien desde casa, así que mucha suerte y ¡a buscar leyendas! Yo ya he encontrado la mía, así que os la escribiré aquí mismo:
LEYENDA SOBRE EL LEMA DEL ESCUDO DE SEVILLA: EL NO8DO
El escudo de Sevilla (en el que aparece en el centro el rey san Fernando con corona y espada, y a sus dos lados los obispos san Isidoro y san Leandro) se acompaña con un lema que unas veces se pone dentro del mismo escudo al pie de las figuras, y otras veces fuera del escudo, formando la propia bandera. Consta de dos sílabas de misterioso significado, y entre ellas dibujado, una madeja de hilo.
La leyenda cuenta que el rey don Alfonso X el Sabio, tuvo gran sabiduría en ciencias matemáticas, en astronomía y en leyes. Sin embargo, no supo absolutamente nada del arte de gobernar el reino, ni de la economía o administración pública. Por ello, se formaron bandos contra él, y ante el temor de que éstos acabasen con la dinastía, e incluso con la monarquía, el hijo del propio rey, el príncipe Sancho, de acuerdo con la esposa del rey, doña Violante, se alzó en armas para restablecer la autoridad y la ley. El bando encabezado por la reina doña Violante y por el príncipe don Sancho iba ganando día a día adeptos, y al llegar a cada ciudad o villa se le abrían las puertas, y don Sancho era reconocido como rey, declarándose desposeído de la corona a don Alfonso X. Aun así, el príncipe don Sancho, que llevaba un poderoso ejército, evitó empeñar combate directamente con su padre, y así, sin apenas usar la fuerza, don Sancho se hizo rey de Castilla, Galicia, León, Asturias, Extremadura, Murcia y Andalucía, siendo jurado y acatado por todas las ciudades menos por Sevilla, en donde Alfonso X se había refugiado.
Don Sancho, generosamente, no quiso atacar a Sevilla, y dejó que la ciudad siguiera siendo fiel a don Alfonso y le sirviera de morada hasta sus últimos días, que habían de ser breves, puesto que don Alfonso ya estaba viejo y enfermo. Así, don Alfonso se pudo quedar en Sevilla los últimos días de su vida y en gratitud a la lealtad de su ciudad, concedió al Ayuntamiento un permiso para que en su escudo pudiera poner este lema: las sílabas NO y DO, y entre ellas una madeja, de este modo: NO ∞ DO. La lectura de este jerogífico es: NO-MADEJA-DO, expresión sevillana que significa: NO ME HA DEJADO, porque la ciudad de Sevilla no lo dejó, siempre fue leal al rey don Alfonso X el Sabio.
Aunque claro, esto es tan sólo una leyenda....
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